Se celebran del último fin de semana de agosto al primero de septiembre. La advocación a la Virgen de la Oliva es muy antigua: al menos desde 1245 la ermita de su nombre tenía dotación de tierras en nuestra villa. Durante los días que duran las Fiestas Mayores, además de las celebraciones religiosas, existe una gran variedad de actos: encierro de reses bravas y feria taurina, actividades deportivas, verbenas populares, juegos para niños y entretenimientos para la Tercera Edad. Todo ello está rodeado de un ambiente excepcional y de la tradicional hospitalidad de los ejeanos.