Ciclo de Cine KEATON: “Call Me By Your Name” (Llámame por tu nombre), una historia de transición hacia el amor y la sensibilidad

Publicado en: ACTUALIDAD, Noticias | 0

Jueves, 29 de marzo 2018. Centro Cívico Cultural. 21:30 horas.

Considerada como una de las mejores películas del año, con reconocimientos que van desde un Oscar al mejor guion adaptado, finalista a la mejor película en el Festival de Toronto, Premio del Público en el Festival de Melbourne y decenas de nominaciones, “Call Me By Your Name” es la versión cinematográfica de la aclamada novela homónima de André Aciman y resultado de la colaboración de Luca Guadagnino (dirección) y James Ivory (guión).

Elio (Timothée Chalamet), un joven de 17 años, pasa el cálido y soleado verano de 1983 en la casa de campo de sus padres en el norte de Italia. Se pasa el tiempo holgazaneando, escuchando música, leyendo libros y nadando hasta que un día el nuevo ayudante americano de su padre llega a la gran villa. Oliver (Armie Hammer) es encantador y, como Elio, tiene raíces judías; también es joven, seguro de sí mismo y atractivo. Al principio Elio se muestra algo frío y distante hacia el joven, pero pronto ambos empiezan a salir juntos de excursión y, conforme el verano avanza, la atracción mutua de la pareja se hace más intensa. Luca Guadagnino dibuja con una precisión hipnótica el hilo invisible de la pasión amorosa. El espectador se engancha a esta historia de iniciación de la misma forma en la que el joven Elio acaba enamorado de Oliver: poco a poco, pero sin vuelta atrás.

“Call Me By Your Name” o “Llámame por tu nombre”, como prefiramos, podría decirse que es una película gay que no utiliza la palabra gay. Con enorme delicadeza y sensibilidad, se limita a contar el romance entre Elio y Oliver, pero cualquiera puede reconocerse en ella, independientemente de su orientación sexual. Elio despierta a sus deseos homosexuales, que no sabe cómo asumir. Desde su voyerismo torpe, pero también como víctima del sabio magnetismo que produce Oliver al lanzar sus signos secretos, se construye una complicidad afectiva de caminos imprevisibles.

Otro tema que recorre subterráneamente la película es el arte del pasado, presentado como vestigios arqueológicos que, de pronto, recobran una vida actual y urgente: La belleza física en la forma de una escultura grecorromana recogida en el mar, los sentimientos inconfesables que resurgen de una novela de amor medieval, la búsqueda de una expresión propia en las distintas interpretaciones de una pieza de piano de Mozart, etc…De alguna manera, la relación entre Elio y Oliver recuerda el cortejo griego entre maestro y discípulo, y alude a un conocimiento espiritual que corre paralelo al sensorial.

En definitiva, una hermosa película que narra con sinceridad una historia de amor en la que, aparentemente, pasan pocas cosas relevantes pero llenas de sensualidad, sentido y sensibilidad.

Dejar un comentario